Segundo congreso mundial de la alfalfa

Cuando parecía que perdía vigencia, primero con la irrupción de la agricultura y luego con la intensificación de los modelos de producción de carne y leche, la alfalfa se las ha arreglado en los últimos 20 años para mantener su presencia en los lotes. A su aprovechamiento en pastoreos y como reserva de heno, el cultivo le ha sumado un nuevo negocio: el de la exportación de fardos prismáticos.

A tal punto llega el nuevo rebrote que está teniendo el cultivo, y que tiene a Córdoba como principal productora de alfalfa pura a nivel nacional, que la provincia fue sede esta semana del Segundo Congreso Mundial de la forrajera.

Más de 11 países productores analizaron durante tres días la perspectiva productiva del recurso y sus posibilidades dentro del comercio exterior. El objetivo de corto plazo es aumentar la calidad del forraje para atender una creciente demanda internacional.

Nicho forrajero

En la región centro este de Córdoba, la alfalfa se las ha arreglado para competir con el maíz. Y le está yendo bien. Sus 12 toneladas por hectárea son suficientes para estar dentro de una secuencia agrícola y competir en márgenes con el cereal y la soja.

A partir de un modelo de producción que tiene a la exportación como destino final, la reina de las forrajeras suma hectáreas y productores a la rotación de la zona.

Con destino a Medio Oriente, el mes próximo comenzarán a embarcarse 11 mil toneladas de alfalfa de alta calidad producida en la región. Un grupo de siete empresas que confecciona fardos prismáticos de entre 750 y 800 kilos ya tiene cerrada esa operación hasta diciembre de 2019, para abastecer megatambos.

“Son fardos con dos clases de calidad de alfalfa, good y fair. Ese volumen de 11 mil toneladas ya está cerrado y hay posibilidades de concretar otra operación por 40 mil toneladas más”, anticipó a Agrovoz Gabriel Osatinsky, presidente de la Cámara Argentino Emiratí y encargado de la plataforma de Negocios del Hub logístico en los Emiratos Árabes Unidos.

 

 

Durante su exposición en el Congreso, Osatinsky dimensionó la potencialidad del comercio mundial de alfalfas de calidad. “Arabia Saudita está restringiendo cada vez más el uso de agua dulce para forraje y está importando cada vez más forraje de esta parte del continente. Argentina puede crecer como proveedor, en la medida de que la alfalfa sea de calidad”, sostuvo el dirigente empresario.

La empresa Alfacal, con sede en Calchín, fue la primera que hizo punta en la exportación de megafardos a Arabia Saudita. Los tambos de la compañía Almarai son el lugar donde la alfalfa producida en esta zona del departamento Río Segundo se convierte en leche.

A diferencia de Europa, otro importante proveedor mundial de alfalfa, donde el heno se comercializa deshidratado en plantas industriales, la mayor parte de los megafardos que se exportan desde Córdoba son deshidratados a campo. Salvo los confeccionado en la planta que Almarai tiene en la localidad de San Vicente, en Traslasierra, donde procesa la alfalfa en hornos. “Tenemos una prensa industrial que nos permite hacer megafardos de entre 750 a 800 kilos, por encima de los fardos a campo que tienen entre 500 y 600 kilos”, sostuvo Alfredo Niglio, del área de Ventas de Alfacal. Este proceso de compresión, que evita que la pastura pierda su calidad, permite que los contenedores puedan llevar hasta cinco mil kilos más de forraje y llevar hasta 23 toneladas transportadas.

Congreso

Organizado por el Inta y con el apoyo de entidades internacionales relacionadas con la alfalfa, el Segundo Congreso Mundial realizado en Córdoba contó con la presencia de los mayores referentes mundiales en el cultivo.

Daniel Basigalup, responsable del programa de alfalfa del Inta, y presidente del Congreso, dimensionó las característica del cultivo de alfalfa en el país. “Hay 3,2 millones de hectáreas con alfalfa, de las cuales el 60 por ciento es pura y el resto en mezcla con gramíneas. En secano, en el centro este de Córdoba la producción es de 12 a 14 toneladas con seis cortes; en el sur, de seis a ocho toneladas, con ocho cortes; mientras que en la zona de Marcos Juárez la producción puede rondar entre 18 y 20 toneladas por hectárea”, precisó el referente nacional.

La alfalfa que se usa para la exportación tiene muy buena calidad, con un contenido de proteína de 16 a 20 por ciento.

“El año pasado exportamos 70 mil toneladas de alfalfa, en un contexto de mercado mundial de siete millones de toneladas. Argentina tiene gran potencial en este negocio. Debemos seguir invirtiendo y subiendo la vara de la calidad”, agregó José Brigante, presidente de la Cámara Argentina de la Alfalfa.

Guixia Qian viajó 33 horas desde China hasta Córdoba para ilustrar a los asistentes al Congreso Mundial sobre la perspectiva de demanda de alfalfa que tiene el país asiático. “China importa alrededor de 1,5 millones de toneladas de alfalfa de calidad, y Estados Unidos representa 90 por ciento. Pero las fricciones comerciales con ese país hicieron que se abra la posibilidad de otros destinos”, sostuvo la especialista.

 

Entrevista exclusiva con Gabriel Osatinsky, presidente de la cámara Argentino Emiratí : https://youtu.be/6fdB0IdqKlY

 

OBJETIVOS GENERALES

 

·Promover un actualizado intercambio científico referido al  cultivo de la alfalfa
· Promover discusiones sobre los aspectos más importantes que afectan al cultivo de la alfalfa en el mundo
·Facilitar el intercambio comercial de productos de alfalfa entre países
·Contribuir a un mejor entendimiento por parte del público general acerca de la importancia de la alfalfa a nivel global
·Promover la cooperación internacional para la investigación en el cultivo
·Dar a conocer la producción de alfalfa en la Argentina